Mirá como tiemblo
por Xtian Rodriguez
Sólo los superficiales se conocen a sí mismos. Oscar Wilde
Ronda nocturna
Ronda nocturna, 2005, Argentina / Francia, 81 minutos. Con Gonzalo Heredia, Rafael Ferro y Mariana Anghileri. Puntaje: 72 sobre 100.
La película muestra una noche en la vida de Victor, un taxi boy que labura en la zona de Santa Fé y Pueyrredón. La noche transcurre en la calle, un sauna vip, una reunión con un embajador, la calle Godoy Cruz y sus travestis, cualquier otra calle y sus cartoneros, un jacuzzi en un telo, una pizzería, un billar. Y nada más. El argumento no existe, más allá del truco de mezclar realidad y fantasía paranoica.
Cruzada
Parece que a Leonardo M. D’Esposito no le gustó Cruzada. A mí sí. Acá va su crítica (la incluyo aquí para facilitar la lectura) y mi crítica a su crítica.
Cruzada, “Kingdom of Heaven”, EE.UU., 2005, 140?, dirigida por Ridley Scott, con Orlando Bloom, Liam Neeson, David Thewlis, Eva Green, Brendan Gleeson, Jeremy Irons, Edward Norton, Iain Glen. Puntaje: 4.
Las Cruzadas desde el punto de vista políticamente correcto, con cartelito incluido al final que dice que el conflicto no terminó, como si todo fuera sólo una cuestión de religiones (el petróleo y la cuestión territorial de diferentes pueblos bien, gracias). La parte “aventura” es más bien confusa: si era interesante un héroe “defensivo”, queda todo disuelto entre un romance castísimo (y tienen a Eva Green, flor de desperdicio) y escenas de batalla aburridas y en cierto punto confusas. Del director de ?Gladiador?, no del director de ?Los duelistas?, aunque ambos se llamen Ridley Scott.
Por Leonardo M. D’Esposito
Mi respuesta:
((ATENCIÓN: lo que sigue si contiene spoilers. O sea, revela bastante de la trama)).
Criticus interruptus
Soy un lector voraz y promiscuo. Y de aliento corto, al menos últimamente. Voy a todos lados con una mochila en la que cargo 3 libros, por lo menos. Compro libros en tamaño pocket para que quepan en el bolsillo del jean o del buzo, y así poder tener algo encima cuando no estoy con la mochila en la espalda. Leo en el baño, en los cafés, en el subte y en la cama antes de dormir. A veces leo mientras camino o mientras subo las escaleras mecánicas. Leo novelas, cuentos, ensayos, diarios y revistas, weblogs.
Lamentablemente, rara vez termino lo que empiezo a leer. Si el libro tiene más de 100 páginas es muy probable que me quede en el camino. Estoy seguro que no es un problema del escritor, sino mío: tengo severos problemas de atención y una personalidad compulsiva. Pero hoy decidí que eso no debería impedirme opinar sobre las 10, 15 o 100 páginas de los libros que empecé a leer y nunca terminé. Acá van las críticas interruptus de lo que cayó en mis manos en el último año:
1. La dama del perrito y otros cuentos, de Anton Chejov. Leí solo “La dama del perrito”. Mucha gente que escribió obras maestras (Cortázar) opinaban que Chejov fue uno de los cuentistas fundamentales. También leí en la internet que este cuento en particular es una maravilla. Para mí fue una fetita de queso de máquina, es decir, cuadrado y con muy poco sabor.
Nunca estuviste tan adorable
Escrita y dirigada por Javier Daulte. Actúan: Mirta Busnelli, Luciano Cáceres, Lorena Forte, María Onetto, Lucrecia Oviedo, Carlos Portaluppi, William Prociuk. Puntaje: 100 sobre 100. Más información acá.
Hacía rato que no sentía la sensación embriagadora de presenciar un espéctaculo sin fisuras: escritura, dirección, actuación, escenografía, vestuario.
Se trata de una familia “muy normal” y argentina a través de los años, de los 40s a los 70s. Un gran fresco costumbrista y no tanto, que se sitúa allá arriba con esa otra gran obra maestra que se llama Esperando la carroza (aunque son muy distintas).
Los actores están todos muy bien, los dos números musicales dan ganas de bailar, la escenografía y la ambientación son deliciosas.
Los jueves la entrada sale 4 pesos (el resto de los días 8), un precio absurdo si se considera el placer que genera la obra. Lamentablemente se termina el domingo que viene (22 de mayo) pero ojalá que la vuelvan a reponer.
Breve historia de los argentinos, de Felix Luna
Yo soy de los que creen que uno debería recibir un “refuerzo” del secundario a los 30 años, como si se tratara de la vacuna antitetánica. Y por eso decidí tomar el toro por las astas e iniciar mi propio plan de vacunación: no me acuerdo nada de geografía o historia, por ejemplo, y es una verguenza. Me da pavor volverme súbitamente famoso y que, luego de la oleada de paparazis, aparezcan los que te preguntan que opinás de los conflictos en Birmania o mis hipótesis acerca de la eterna debacle argentina.
Tiempo de volver
Tiempo de volver, “Garden State”, USA, 2004, 109 minutos. Dirigida por Zach Braff, con Zach Braff, Natalie Portman, Ian Holm. Puntaje: 90 de 100.
Un actorcito salido de una sitcom presenta su primer largo. Escribe, actúa y dirige: esperá lo peor, agarrate fuerte, el just do it de Nike como postulado creativo suele dar resultados catastróficos. Pero no, Garden State es una película rara, con una mirada propia y un humor inteligente. Zach actúa como si fuera Buster Keaton pasado de Prozac. Y todo está muy bien.
Es más, esta película tiene 3 de los mejores gags del año (la camisa con el mismo estampado de la cortina de baño, la luz que se apaga con el aplauso y el velcro silencioso). Me hizo acordar muchísimo al cine ultra personal de Wes Anderson. Alguien que parece, formalmente, meterse en el formato de tonos pasteles de la comedia romántica, pero la dinamita desde adentro, poblando la trama de freaks y hermosos perdedores.
Lamentablemente, en el último tercio, la película se inclina hacia la comedia romántica más tradicional y allí pierde fuerza y color. El final es bastante malo y empalagoso.
Habrá que esperar la próxima película para ver si esto fue suerte de principiante o el nacimiento de un nuevo talento en el panorama de la comedia yanqui.
Subscribirse a feed RSS